jueves, 16 de diciembre de 2010

El arte judio.

La definición de un "arte judío" involucra a artistas y pensadores de muchas comunidades judías de la Diáspora, que se enfrentan al problema de la auto-definición.
No existe lo puramente judío, especialmente cuando se trata de un creador judío en la Diáspora. En la mayoría de las ocasiones, éste no sólo se identifica con la tradición cultural judía de la que proviene, sino que se ve a sí mismo como parte integral del contexto nacional que lo rodea.

Referencias historicas
Desde la Diáspora, los judíos siempre han vivido dentro de la civilización de otros pueblos, y el judaísmo siempre ha incorporado influencias de las sociedades en las cuales habita.
Los judíos sefardíes desarrollaron tradiciones diferentes a las de sus contemporáneos Ashkenazies de Europa del Este. De la misma manera, los judíos brindan a su arte las mismas influencias culturales diversas. Las migraciones forzadas de los judíos han producido una impresionante variedad de manifestaciones artísticas.
Mi investigación como artista judío, parte del analisis del 2do mandamiento "No realizarás imágenes"
Este mandamiento podría ser entendido literalmente como una sugerencia de que los judíos no deberían producir arte de ningún tipo. Las opiniones al respecto han variado a través de los siglos.
Hasta este siglo, se creía que los judíos no representaron a la figura humana hasta la edad media.
Sin embargo, en 1930 se descubrieron murales en la sinagoga "Dura Europos", del siglo 3, en Siria, la cual disipó esa creencia y llevó a una nueva perspectiva del concepto del arte judío.
Estos murales, despliegan varias escenas de la Biblia, conformadas por figuras humanas. Incluso, incluyen una representación de la mano de D-os, que pudo haber sido el inicio de la tradición de la utilización de la mano para fines de protección, por los judíos sefarditas.
Cerca de la edad media, era común que se ilustraran manuscritos tales como los Hagadot para Pesaj, los Ketubot (contratos de matrimonio) y hasta la Biblia.
Sin embargo, en algunos casos, las cabezas humanas eran reemplazadas por cabezas de animales, especialmente de pájaros.
Opiniones Rabinicas:
La representación de imágenes fija la realidad en un momento histórico, a una estética, a una determinada cosmovisión.
El impedimento de darle forma material a la realidad espiritual nos exige sobreponernos a nuestras limitaciones mentales y emocionales.
La imagen parcializa y proclama la independencia de lo particular y pasajero en lugar de elevar e integrar lo individual a lo eterno. (Como lo realizado por otras religiones) Por ejemplo, cada vez que un creyente Cristiano piensa en Dios, piensa en Jesus crucificado en alguno de los cuadros clasicos)
Pero cuando el arte lo que hace es ayudar a expandir la mente y el corazón e inspirar el estudio de los Principios Universales y el altruismo, eso es Arte Judio.

El artista, en hebreo omán, es quien perfecciona su instrumento para dar y entregar de sí en la forma más perfecta y armoniosa posible.
En este perfeccionamiento hay dos aspectos, uno exterior: su obra, y otro interior: su deseo, su intención y voluntad, su Neshamá (alma)El arte del pueblo de Israel no consiste en una búsqueda de la belleza estética como un fin en sí mismo, sino que es la materialización del deseo del alma por la paz y la armonía.
En el arte judío, lo estético aislado no tiene un valor trascendente. Cada elemento es resaltado y valorado sólo en relación al objetivo total que es la fusión de nuestra
voluntad con la Voluntad Superior: HaKadósh Barúj Hú, a través de la aplicación de las leyes objetivas codificadas en la Torá.Toda manifestación que lleve al hombre a dicho objetivo es arte judío. Para ello el artista debe entrenarse en la entrega de su arte, donde su deseos convergen junto con las leyes que rigen la vida y la creación.
El arte judío, nuestra emuná y omanút (fé y arte) es el proceso de realización y concretización de esa perfección que abarca todos los estratos de la existencia. El arte judío es fundamentalmente una forma de vida.
El Rey David , Betzalel y el Rey Salomón, cuando crean música, poesía y
arquitectura respectivamente, nos enseñan y transmiten este mensaje y ésa es nuestra fuente.
Este arte ha sido cultivado por el pueblo de Israel, aunque no siempre con conciencia
colectiva, es decir a nivel de todo el pueblo, debido a la dispersión que sufrimos por casi veinte siglos. Sin embargo, y a pesar de ello, no olvidamos jamás nuestro centro inamovible en el cual confluyen la unidad indivisible, la Torá, el Pueblo y la Tierra de Israel.El fortalecimiento de esta unidad es el entrenamiento constante y la base de la emuná de Israel (fé de Israel), arte judío por excelencia, lo que lo hace universal y lo acerca gradualmente a la raíz de todo lo creado: el Infinito
Se dice que la obra de un pintor es la luz de su alma.
Como pintor judío, mi neshamá (alma en hebreo) no puede dejar de reflejar la luz de tantas enseñanzas de vida y tradiciones judías que me han proporcionado mis padres y mis estudios judaícos.

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